En los talleres trabajamos a favor del progreso de la humanidad y esta es una tarea común. Así, todo masón y masona del Derecho Humano debe sentirse primero, ciudadano y ciudadana del mundo para poder trabajar en este sentido.La Francmasonería es una sociedad humanista que tiene como finalidad el amor al género humano, esto es, el reconocimiento universal de la dignidad de todo ser, aceptando sus diferencias morales, sociales, étnicas o culturales.
El Derecho Humano es una institución atenta y sensible a los grandes problemas que emergen en nuestra sociedad. Por ello, damos nuestro punto de vista sobre la laicidad, el integrismo, la responsabilidad individual, la libertad de conciencia...
Las creencias religiosas no plantean problema alguno para los que formamos parte del Derecho Humano. Caben ateos, agnósticos y creyentes. Las opciones religiosas no nos diferencian y son respetadas como formando parte del patrimonio cultural de cada uno. Lo que sí se excluye entre nosotros son los dogmas y las posiciones inflexibles.


